De siempre he creído que permanecer en primera división siempre, ganar títulos, codearse con los grandes de Europa con gente única y exclusivamente de gente nacida o formada en Euskal Herria era una fortaleza. Un orgullo que arrasaba con los millones que los demás se podían gastar. Un amor propio invencible frente al mercadeo internacional en el que se está convirtiendo el fútbol (el de élite y el de no élite, pero eso es otro tema). Un dique en el mar de la invasión del deseo por querer ganar a toda costa desde antes de empezar a disputar nada, ese mar lleno de tiburones (representantes e intermediarios sin escrúpulos), transatlánticos (clubes que son potencias mundiales), gente a la deriva perdida por países situados a miles de kilómetros de sus lugares de origen (jóvenes engañados y estafados con el "sueño americano" que se quedan en la calle)... y un sin fin de especies y artefactos capaces de cualquier cosa con tal de ganar, solo ganar.
Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que el Athletic iluminaba Europa, el foco del fútbol mundial estaba en Bilbao porque unos locos vascos ponían en jaque a todo aquel que se cruzara en su camino, un equipo que dejó vídeos que serán estudiados por miles de entrenadores para enseñar a sus equipos a jugar así. El recuerdo de una ambición desmesurada, una ilusión que en nada tiene que envidiar a la de los niños el día de Reyes.
Porque ser vasco de nacimiento social o futbolístico te daba el derecho a poder defender un escudo y unos colores, a representar a un grupo reducido de gente infatigable al desaliento. Ahora esa cuna es solo una posibilidad más de dar el salto más fácil que en otros lugares donde no se cuenta con la cantera, o lo que es peor, un privilegio, una suerte sin merecimiento alguno porque solo por haber sido vasco y tener ciertas cualidades te permiten ocupar un puesto para los próximos 10 años. Se convierte en un funcionario del fútbol gracias al "no hay nadie vasco mejor que yo" (bien porque el resto son peores jugadores o bien porque son tan buenos que pueden jugar en equipos que año tras año disputen títulos o les paguen más).
Y suena a triste, porque parece que ningún entrenador es capaz de permanecer dos años porque lo jugadores no pueden apenas moverse y pierden algo que te da la llegada de un entrenador nuevo, la ilusión. Una ilusión que debería permanecer inalterable solo por el mero hecho de poder dedicarse a lo que siempre has soñado y en el sitio que siempre has soñado (o no pero te sirve para dar un salto a otro grande donde paguen más). ¿Hay mayor ilusión que dedicarse a jugar a fútbol? ¿Hay mayor ilusión que jugar a fútbol en el Athletic?
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martes, 6 de enero de 2015
ATHLETIC, SER DE CANTERA...
lunes, 8 de diciembre de 2014
ATHLETIC, EL JUEGO LO ES TODO
Me reconozco bielsista, me costó encontrarle el punto al equipo de Valverde al inicio de la temporada pasada cuando se ganaba sin juego, posteriormente el equipo lo encontró y disfruté de ver los partidos del Athletic y no solo por ser amante rojiblanco si no también porque la propuesta me gustaba, dominio con balón, ritmo alto... señas de identidad.
32 partidos lleva jugados el Athletic en la temporada 2014-15 y todavía no se sabe qué once titular sería el que dijéramos todos que es el de garantías, el de las grandes citas o el de las citas comprometidas, ni once titular ni 12-13 jugadores que lo jueguen casi todo. No se sabe dónde juega De Marcos, de qué juega Beñat, si Muniain juega porque sí o porque no hay más, si el central titular es Etxeita o es San José o es Gurpegi, ni por qué de la noche a la mañana Aketxe o Unai López pasan de titulares a no convocados, o la última aparición de Iñaki Williams en el primer equipo con solo dos entrenamientos con sus compañeros.
Somos de los equipos que menos goles mete, y no es por falta de acierto, es que también somos el equipo que menos llega al área rival. No sé a qué queremos jugar, si preferimos dominar los espacios o dominar el balón, llegar por las bandas o a través de combinaciones interiores, si con asociaciones cortas desde atrás para progresar o bien conectar con la gente de arriba lo más rápido posible...
San José abre la lata un día, da los tres puntos otro y al siguiente desaparece de la alineación. De Marcos juega de lateral, luego de media punta, crea ocasiones y le vuelve a poner de lateral. Beñat ve pasar todos los balones por encima de su cabeza y cuando tiene que ser determinante con el balón parado no levanta el balón del suelo. Viguera con una mini racha goleadora, el día que falta Aduriz le aleja del área para dar entrada al goleador del filial, y cuando más necesita los goles el equipo porque pierde 0-1 con el colista le sustituye por un defenestrado Kike Sola. Aurtentxe aparece dos partidos, ofrece más en ataque que Balenziaga (que tampoco es muy difícil) y desaparecerá de nuevo hasta nueva necesidad. Kepa algún día deberá defender la portería y lo hará sin saber lo que es siquiera convivir con el grupo. La broma de Muniain por fuera empieza a ser pesada en un equipo con una falta de creatividad alarmante por dentro.
El problema no es depender de Aduriz en la faceta realizador, hasta cierto punto es normal depender de uno de los mejores delanteros de la Liga. El problema es que no tenemos ocasiones. No hay un mísero "uy" que llevarnos a la boca, esa ocasión "si las hubiéramos metido...". No hay nada. Un equipo plano, sin imaginación, errático. Ya no hay problemas de angustia clasificatoria, ya no hay un golpe de realidad por competir en la máxima categoría continental. No hay juego, como siempre, y ahora qué.
Con resultados parece que el juego importa poco porque ya se gana. Sin resultados parece que no es importante porque "lo que hay que hacer es ganar como sea". El JUEGO LO ES TODO. Sin resultados porque sabes que con juego tarde o temprano van a llegar. Y con resultados porque te mantienen en la ola buena.
32 partidos lleva jugados el Athletic en la temporada 2014-15 y todavía no se sabe qué once titular sería el que dijéramos todos que es el de garantías, el de las grandes citas o el de las citas comprometidas, ni once titular ni 12-13 jugadores que lo jueguen casi todo. No se sabe dónde juega De Marcos, de qué juega Beñat, si Muniain juega porque sí o porque no hay más, si el central titular es Etxeita o es San José o es Gurpegi, ni por qué de la noche a la mañana Aketxe o Unai López pasan de titulares a no convocados, o la última aparición de Iñaki Williams en el primer equipo con solo dos entrenamientos con sus compañeros.
Somos de los equipos que menos goles mete, y no es por falta de acierto, es que también somos el equipo que menos llega al área rival. No sé a qué queremos jugar, si preferimos dominar los espacios o dominar el balón, llegar por las bandas o a través de combinaciones interiores, si con asociaciones cortas desde atrás para progresar o bien conectar con la gente de arriba lo más rápido posible...
San José abre la lata un día, da los tres puntos otro y al siguiente desaparece de la alineación. De Marcos juega de lateral, luego de media punta, crea ocasiones y le vuelve a poner de lateral. Beñat ve pasar todos los balones por encima de su cabeza y cuando tiene que ser determinante con el balón parado no levanta el balón del suelo. Viguera con una mini racha goleadora, el día que falta Aduriz le aleja del área para dar entrada al goleador del filial, y cuando más necesita los goles el equipo porque pierde 0-1 con el colista le sustituye por un defenestrado Kike Sola. Aurtentxe aparece dos partidos, ofrece más en ataque que Balenziaga (que tampoco es muy difícil) y desaparecerá de nuevo hasta nueva necesidad. Kepa algún día deberá defender la portería y lo hará sin saber lo que es siquiera convivir con el grupo. La broma de Muniain por fuera empieza a ser pesada en un equipo con una falta de creatividad alarmante por dentro.
El problema no es depender de Aduriz en la faceta realizador, hasta cierto punto es normal depender de uno de los mejores delanteros de la Liga. El problema es que no tenemos ocasiones. No hay un mísero "uy" que llevarnos a la boca, esa ocasión "si las hubiéramos metido...". No hay nada. Un equipo plano, sin imaginación, errático. Ya no hay problemas de angustia clasificatoria, ya no hay un golpe de realidad por competir en la máxima categoría continental. No hay juego, como siempre, y ahora qué.
Con resultados parece que el juego importa poco porque ya se gana. Sin resultados parece que no es importante porque "lo que hay que hacer es ganar como sea". El JUEGO LO ES TODO. Sin resultados porque sabes que con juego tarde o temprano van a llegar. Y con resultados porque te mantienen en la ola buena.
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sábado, 6 de diciembre de 2014
ATHLETIC: NO JUEGO, NO PARTY
De los peores partidos que recuerdo del Athletic. El equipo ha sido incapaz de llegar al área rival para dar algo al debutante Iñaki Williams o a Viguera que pudieran llevarse a la boca, ni balón mal puesto siquiera. Inoperantes a más no poder, fallones con el balón en los pies, sin ideas,... Lo único potable del partido ha sido la presencia de De Marcos en la media punta, momento que ha coincidido con el Athletic más llegador y presente en el área del Córdoba. Pero claro, Valverde no podía permitirse el lujo de llegar al área y lo ha vuelto a colocar de lateral, esta vez en la izquierda para dar entrada a un Sola que cuenta menos que el anotador de llegadas al área del Athletic.
Lo de Beñat empieza a ser deprimente por la manera tan tibia en la que suele deambular por el campo. Rico vuelve a ser ese jugador que regala balones al rival e Iturraspe... pues como contra el Granada ha permitido que tras un mal pase hacia atrás el equipo de Djukic se llevara la victoria tras ¡14 jornadas!
Hay quien comentaba que el cambio de Williams en el descanso le señala por parte del técnico rojiblanco, sin embargo aquí creo que acierta porque es darle demasiada responsabilidad a un debutante. Por otra parte, el partido de Aurtentxe debería hacerle plantearse a Valverde la presencia de Balenziaga en la zaga. El 3 ha aportado más dinamismo a la banda izquierda con permanentes ofrecimientos al poseedor del balón, desdoblando a Muniain tanto por dentro como por fuera y centrando con bastante más tino al área.
La ausencia de San José también resulta incomprensible a todas luces sabiendo que es un jugador que en cualquier jugada de estrategia puede abrir la lata y más aun teniendo a Aduriz de baja... y a saber hasta cuándo.
Ha sido todo un despropósito. Y el miércoles nos la jugamos en Europa en casa contra el BATE.
Lo de Beñat empieza a ser deprimente por la manera tan tibia en la que suele deambular por el campo. Rico vuelve a ser ese jugador que regala balones al rival e Iturraspe... pues como contra el Granada ha permitido que tras un mal pase hacia atrás el equipo de Djukic se llevara la victoria tras ¡14 jornadas!
Hay quien comentaba que el cambio de Williams en el descanso le señala por parte del técnico rojiblanco, sin embargo aquí creo que acierta porque es darle demasiada responsabilidad a un debutante. Por otra parte, el partido de Aurtentxe debería hacerle plantearse a Valverde la presencia de Balenziaga en la zaga. El 3 ha aportado más dinamismo a la banda izquierda con permanentes ofrecimientos al poseedor del balón, desdoblando a Muniain tanto por dentro como por fuera y centrando con bastante más tino al área.
La ausencia de San José también resulta incomprensible a todas luces sabiendo que es un jugador que en cualquier jugada de estrategia puede abrir la lata y más aun teniendo a Aduriz de baja... y a saber hasta cuándo.
Ha sido todo un despropósito. Y el miércoles nos la jugamos en Europa en casa contra el BATE.
domingo, 5 de octubre de 2014
ATHLETIC, ENTRE EL BAÑO Y EL RIDÍCULO
Uno nunca sabe cuando acaba un partido tan desigual como el del Athletic en el Bernabéu qué es mérito del rival y qué parte es demérito tuyo.
Partamos de una premisa: los jugadores blancos son elegidos y tienen una calidad descomunal, y no me refiero solo a la calidad técnica, si no también a la física, llegan antes, llegan más rápido, saltan más alto... Quizá ahora vayamos dando mucho más mérito a esos 3 años de dominio abrumador del Barcelona que sin ser un equipo físicamente superior, dominaba absolutamente todo lo que ocurría en el campo llegando a pasar por encima de equipos como un Madrid hecho de atletas.
Y por otro lado aparece este Athletic que suma 4 puntos de los 21 disputados y con la sensación de equipo superado y deprimido. Decía Paco Jémez que uno no solo elije cómo quiere ganar, si no cómo uno quiere perder, y hoy el Athletic ha elegido perder siendo pequeño, acomplejado, triste, cobarde, porque en donde casi cualquier equipo de primera es capaz de poner en apuros al conjunto de Ancelotti, el de Valverde ha sido una mera comparsa.
El Athletic está deprimido, y lo peor de todo es que no sabe qué le pasa. Resulta bochornoso ver como Beñat es incapaz de poner un centro que un compañero tenga la opción de rematar, y tenemos el gustoso honor de ser el primer equipo que no le crea ni una ocasión de córner al Madrid. Si no es por Iraizoz, que ha hecho 7 paradas de mucho mérito, la goleada hubiera sido de época. Un equipo que iba arriba a presionar pero sin la fe de hacer daño, sin posibilidad de robar el balón, lejos unos de otros, con miedo... o con dudas, que es peor.
Parón de dos semanas para recargar las pilas de la autoestima porque llegan semanas de dos partidos cada 3 días. Ya no sé si es tiempo de no alarmarse. La desazón de ver al equipo superado tanto contra el Madrid como contra el BATE y sin saber a qué se quiere jugar empieza a hacer mella.
Partamos de una premisa: los jugadores blancos son elegidos y tienen una calidad descomunal, y no me refiero solo a la calidad técnica, si no también a la física, llegan antes, llegan más rápido, saltan más alto... Quizá ahora vayamos dando mucho más mérito a esos 3 años de dominio abrumador del Barcelona que sin ser un equipo físicamente superior, dominaba absolutamente todo lo que ocurría en el campo llegando a pasar por encima de equipos como un Madrid hecho de atletas.
Y por otro lado aparece este Athletic que suma 4 puntos de los 21 disputados y con la sensación de equipo superado y deprimido. Decía Paco Jémez que uno no solo elije cómo quiere ganar, si no cómo uno quiere perder, y hoy el Athletic ha elegido perder siendo pequeño, acomplejado, triste, cobarde, porque en donde casi cualquier equipo de primera es capaz de poner en apuros al conjunto de Ancelotti, el de Valverde ha sido una mera comparsa.
El Athletic está deprimido, y lo peor de todo es que no sabe qué le pasa. Resulta bochornoso ver como Beñat es incapaz de poner un centro que un compañero tenga la opción de rematar, y tenemos el gustoso honor de ser el primer equipo que no le crea ni una ocasión de córner al Madrid. Si no es por Iraizoz, que ha hecho 7 paradas de mucho mérito, la goleada hubiera sido de época. Un equipo que iba arriba a presionar pero sin la fe de hacer daño, sin posibilidad de robar el balón, lejos unos de otros, con miedo... o con dudas, que es peor.
Parón de dos semanas para recargar las pilas de la autoestima porque llegan semanas de dos partidos cada 3 días. Ya no sé si es tiempo de no alarmarse. La desazón de ver al equipo superado tanto contra el Madrid como contra el BATE y sin saber a qué se quiere jugar empieza a hacer mella.
jueves, 25 de septiembre de 2014
ATHLETIC, RICO Y BEÑAT, ESA ENCRUCIJADA, Y LAS BANDAS...
Nueva derrota de un Athletic más timorato de lo normal y que se plantó en Vallecas con la idea de jugar en campo contrario y buscar el balón a partir de las caídas, frente a un Rayo tan limitado como siempre y tan valiente como acostumbra, porque al equipo de Jémez se la trae al pairo si el campo mide 55 o 70 metros de ancho y 95 o 110 de largo, su fe en lo que hacen es inquebrantable y aunque se lleven varapalos como en Villarreal pues también se llevan "alegrones" como el de ayer.
Partiendo de una idea que todo entrenador consideraría lógica como es jugar en campo contrario llevando el balón hasta allí sin pasar por el medio debido a las dimensiones especialmente reducidas de Vallecas, Valverde cambió las posiciones de Beñat y Rico, siendo este último el encargado de disputar eso balones aéreos y de ser el responsable de llegar al área. Y ciertamente me gustó la idea, vi a Beñat más a gusto que de costumbre, viendo el fútbol de cara y trabajando a destajo como el que más. Sin embargo, ocurre que Rico sorprende cuando llega, y no cuando está en el área, y también pasa que el trabajo de Beñat, por muy voluntarioso que ayer estuviera, no llega a ser el trabajo de Rico.
No me disgustó el equipo en esa faceta, pero sí en las bandas, donde está el verdadero problema. Susaeta está irreconocible, Ibai no estaba y Muniain no es un jugador de banda. Por tanto, el único peligro llegó cuando De Marcos pisó la línea de fondo: asistencia a Aduriz en el gol y otro pase al mismo Aritz que remató a las manos de Toño. Y eso es lo poco que tiene el delantero centro para llevarse a la boca, porque los cambios en los exteriores son dos delanteros centro más como Viguera y Guillermo.
Tampoco nos alarmemos que en Bilbao somos muy de extremos (quién lo diría...), endiosamos a los que deciden quedarse y endemoniamos a los que eligen marcharse sin pararnos a pensar ni un segundo en el aspecto futbolístico, algo que tiene sus pros y sus contras, y por tanto no pensemos que este año las vamos a pasar como en época del bienio negro porque hay mejor plantilla y mejor fútbol. Que las últimas derrotas han sido por fallos individuales de bulto y que no hay que darles más importancia que esos 3 puntos en juego, quedan aún 99 por disputarse. Paciencia, calma y ánimos.
Partiendo de una idea que todo entrenador consideraría lógica como es jugar en campo contrario llevando el balón hasta allí sin pasar por el medio debido a las dimensiones especialmente reducidas de Vallecas, Valverde cambió las posiciones de Beñat y Rico, siendo este último el encargado de disputar eso balones aéreos y de ser el responsable de llegar al área. Y ciertamente me gustó la idea, vi a Beñat más a gusto que de costumbre, viendo el fútbol de cara y trabajando a destajo como el que más. Sin embargo, ocurre que Rico sorprende cuando llega, y no cuando está en el área, y también pasa que el trabajo de Beñat, por muy voluntarioso que ayer estuviera, no llega a ser el trabajo de Rico.
No me disgustó el equipo en esa faceta, pero sí en las bandas, donde está el verdadero problema. Susaeta está irreconocible, Ibai no estaba y Muniain no es un jugador de banda. Por tanto, el único peligro llegó cuando De Marcos pisó la línea de fondo: asistencia a Aduriz en el gol y otro pase al mismo Aritz que remató a las manos de Toño. Y eso es lo poco que tiene el delantero centro para llevarse a la boca, porque los cambios en los exteriores son dos delanteros centro más como Viguera y Guillermo.
Tampoco nos alarmemos que en Bilbao somos muy de extremos (quién lo diría...), endiosamos a los que deciden quedarse y endemoniamos a los que eligen marcharse sin pararnos a pensar ni un segundo en el aspecto futbolístico, algo que tiene sus pros y sus contras, y por tanto no pensemos que este año las vamos a pasar como en época del bienio negro porque hay mejor plantilla y mejor fútbol. Que las últimas derrotas han sido por fallos individuales de bulto y que no hay que darles más importancia que esos 3 puntos en juego, quedan aún 99 por disputarse. Paciencia, calma y ánimos.
sábado, 30 de agosto de 2014
SAN MAMÉS NUNCA FALLA AL ATHLETIC
Otro partido más San Mamés se ha engalanado para acoger a su Athletic, no era Champions, no era ninguna cita histórica ni siquiera un rival de especial enjundia, era otro partido de liga y contra el Levante. Y ahí estaban sus fieles (seguidores) un día más cantando el himno como si fuera lo último que fueran a hacer en su vida, encomiable y digno de orgullo, se me ponen los pelos de punta.
Y como no podía ser de otra manera, el equipo respondió como lleva haciéndolo últimamente, un 3-0 contundente y casi hasta con suficiencia frente a un Levante más voluntarioso que otra cosa, aunque apenas tuviera ni la más remota idea de sacar algo de La Catedral. Aduriz, Iturraspe y Muniain hacían los goles.
Mención especial creo que merece de una vez por todas Gorka Iraizoz; criticado, abucheado, "run-runeado" por una afición siempre crítica con la posición más sagrada del club, el portero rojiblanco transmite una seguridad que hacía tiempo que no se sentía. Ya nadie tiene dudas de que es el dueño del arco de San Mamés.
Cayó al pozo cuando se lesionó en el bíceps femoral ya con Caparrós y desde entonces no acababa de asentarse en la portería. Con Bielsa también fue el dueño y señor de la meta pero tampoco la gente ni sus compañeros de la zaga lograban estar cómodos. Ni con Valverde tuvo un buen comienzo y alternó con Herrerín unas cuantas jornadas.
Pero se levantó, dio un puñetazo en sobre la mesa y gritó alto y claro un "aquí estoy yo" del que pocos se dan cuenta porque no le critican, aunque la ausencia de dichas críticas haga que se entera más gente de lo que parece, simplemente no se le reconoce como se merece. ¡Ojo! Y yo soy el primero que reconoce que el Athletic necesitaba un portero. Creo que con trabajo y tesón se ha ganado el derecho, no sólo a que nadie dude de él, si no a que todo el mundo le reconozca como el amo de la portería del Athletic.
Y como no podía ser de otra manera, el equipo respondió como lleva haciéndolo últimamente, un 3-0 contundente y casi hasta con suficiencia frente a un Levante más voluntarioso que otra cosa, aunque apenas tuviera ni la más remota idea de sacar algo de La Catedral. Aduriz, Iturraspe y Muniain hacían los goles.
Mención especial creo que merece de una vez por todas Gorka Iraizoz; criticado, abucheado, "run-runeado" por una afición siempre crítica con la posición más sagrada del club, el portero rojiblanco transmite una seguridad que hacía tiempo que no se sentía. Ya nadie tiene dudas de que es el dueño del arco de San Mamés.
Cayó al pozo cuando se lesionó en el bíceps femoral ya con Caparrós y desde entonces no acababa de asentarse en la portería. Con Bielsa también fue el dueño y señor de la meta pero tampoco la gente ni sus compañeros de la zaga lograban estar cómodos. Ni con Valverde tuvo un buen comienzo y alternó con Herrerín unas cuantas jornadas.
Pero se levantó, dio un puñetazo en sobre la mesa y gritó alto y claro un "aquí estoy yo" del que pocos se dan cuenta porque no le critican, aunque la ausencia de dichas críticas haga que se entera más gente de lo que parece, simplemente no se le reconoce como se merece. ¡Ojo! Y yo soy el primero que reconoce que el Athletic necesitaba un portero. Creo que con trabajo y tesón se ha ganado el derecho, no sólo a que nadie dude de él, si no a que todo el mundo le reconozca como el amo de la portería del Athletic.
lunes, 28 de abril de 2014
LA VICTORIA DE LA AMBICIÓN
El Athletic no solo ganó al Sevilla un partido, le dio un sopapo en todo el morro a Unai Emery. Es cierto que la segunda vuelta que está llevando a cabo el equipo hispalense es escandalosa, pero cuando tuvo que jugarse a una carta rematar la faena para depender de sí mismo para tener derecho a disputar la previa de la Champions se acojonó, esperó el error del rival y el rival le pasó por encima, el rival no es un equipo de medio pelo, es el Athletic, dale el balón y él te dará un repaso, como así fue.
Los de Valverde, agarrados a la cuarta plaza desde la jornada 15, que se dice pronto, son uno de los equipos más fiables de la competición. Un conjunto que domina y que no especula, y gracias a ambas está donde está. No es menos cierto que el Sevilla viene de jugar el jueves y el próximo jueves debe sentenciar el pase a la final de la Europa League, pero el premio de la Champions no puede ser tirado por la borda especulando ante un equipo que te hace un roto como le dejes pensar y maniobrar.
El Athletic, como nos tiene acostumbrados desde hace 3 temporadas va con todo contra todos, casi a pecho descubierto, noble en sus recursos y en sus intenciones, sale a ganar queriendo el protagonismo, sin ceder terreno ni balón. La cabalgada de Iturraspe en el minuto 80 desdoblando por banda a Muniain (¡¡¡el mediocentro más defensivo adelantando al extremo!!!) transmite fielmente lo que es este equipo: pundonor, esfuerzo, sacrificio, alma, corazón y ambición.
Mirar de frente a cualquier rival, sea quien sea, saldrá bien o mal, pero que dependa de mí si pierdo y si gano, el azar es muy caprichoso como para dejar en sus manos mi destino. Esto es el Athletic. Y ahí tiene su premio, tres jornadas para materializar todo por lo que han trabajado y luchado desde agosto. Es para estar orgulloso, tanto ellos por su premio como los aficionados por verlo y por sentirnos partícipes de este éxito, que no es la meta, no se confundan. El éxito ha sido el camino, el esfuerzo y la entrega, la fe y la confianza, la ambición y el protagonismo. Soberbio.
Sí, podéis soñar, cerrad los ojos y dejaros llevar...
Los de Valverde, agarrados a la cuarta plaza desde la jornada 15, que se dice pronto, son uno de los equipos más fiables de la competición. Un conjunto que domina y que no especula, y gracias a ambas está donde está. No es menos cierto que el Sevilla viene de jugar el jueves y el próximo jueves debe sentenciar el pase a la final de la Europa League, pero el premio de la Champions no puede ser tirado por la borda especulando ante un equipo que te hace un roto como le dejes pensar y maniobrar.
El Athletic, como nos tiene acostumbrados desde hace 3 temporadas va con todo contra todos, casi a pecho descubierto, noble en sus recursos y en sus intenciones, sale a ganar queriendo el protagonismo, sin ceder terreno ni balón. La cabalgada de Iturraspe en el minuto 80 desdoblando por banda a Muniain (¡¡¡el mediocentro más defensivo adelantando al extremo!!!) transmite fielmente lo que es este equipo: pundonor, esfuerzo, sacrificio, alma, corazón y ambición.
Mirar de frente a cualquier rival, sea quien sea, saldrá bien o mal, pero que dependa de mí si pierdo y si gano, el azar es muy caprichoso como para dejar en sus manos mi destino. Esto es el Athletic. Y ahí tiene su premio, tres jornadas para materializar todo por lo que han trabajado y luchado desde agosto. Es para estar orgulloso, tanto ellos por su premio como los aficionados por verlo y por sentirnos partícipes de este éxito, que no es la meta, no se confundan. El éxito ha sido el camino, el esfuerzo y la entrega, la fe y la confianza, la ambición y el protagonismo. Soberbio.
Sí, podéis soñar, cerrad los ojos y dejaros llevar...
martes, 8 de abril de 2014
EL ATHLETIC, COMO UN TIRO A EUROPA
No se amedrentó el Athletic ayer en el Ciutat de València, al menos en la primera parte, donde llegó a abusar de un Levante quizás relajado, timorato o simplemente no sabía si hacía poniente o levante porque los jugadores de Valverde dieron una lección de fútbol completo, hasta psicológico, pues tras fallar un penalti (sí, otro más) el equipo siguió presa de la fe, la confianza y la ambición que caracteriza a este equipo desde hace dos temporadas y dominó sin descanso todas las facetas del juego habidas y por haber.
Afrontar el envite en una plaza en la que Madrid, Barcelona y Atlético han sufrido, con el Sevilla pisándote los talones y salir en la manera en la que se saltó al campo, tiene mucho mérito y habla muy bien de lo que es este equipo. Atrás quedó pensar que la Champions es para otros, que mantenerse en primera año tras año con nuestra filosofía limitante es un éxito y otras bobadas que se oían años atrás. Esta vez se puede pelear por ganar títulos, la plaza Champions es para nosotros porque somos mejores y la filosofía es una fortaleza porque nos une y nos hace únicos en el mundo, por el cómo y no por el qué o el cuánto, eso ya es éxito.
Los goles de Aduriz, que se merendó a los centrales granotas, pareció dejar el partido visto para sentencia si la segunda parte hubiera llevado los mismos derroteros que los primeros 45 minutos. Sin embargo, la ausencia de Mikel Rico (quién me lo iba a decir a mi...) se notó en ese otro fútbol que suele plantear Caparrós, y aunque Morán rindió a un alto nivel, no tiene esa experiencia del de Arrigorriaga ni su ritmo de partidos. Puede sorprender que la alternativa a Rico fuera Morán y no Beñat, y es que en los minutos que estuvo en el campo Beñat demostró de sobra por qué Valverde no le ve como una alternativa clara a estar en esa terna de 14-15 jugadores útiles.
El de Igorre protagonizó 4 acciones muy esclarecedoras. Ante un despeje de un contrario que te está metiendo en tu campo no puedes hacerte más pequeño y encogerte, gírate para protegerte pero no te amilanes; en un balón dividido en el que tiene ventaja espacial, es incapaz de meter el pie para llevarse el balón que se acaba llevando un rival; en un balón aéreo es capaz de encoger el cuello y regalar el balón que podía poner a disposición de un compañero cercano ante la presencia de un contrario; y el colmo es sacar una falta, que es su especialidad, de una forma horrible cruzando el área rival de lado a lado y bajando el balón con nieve.
Dicho esto, el equipo en la segunda parte renunció al balón porque se dedicó durante los primeros 20 minutos a quitárselo de encima muchas veces sin motivo y sin presión levantinista. ¿La consecuencia? El peligro que generaba el Levante y por consiguiente el gol en propia de San José. Aun así hay que admirar la capacidad de sufrimiento de un equipo que tenía una salida complicada y de la que se fue con 3 puntos en el bolsillo. La Champions está más cerca.
Afrontar el envite en una plaza en la que Madrid, Barcelona y Atlético han sufrido, con el Sevilla pisándote los talones y salir en la manera en la que se saltó al campo, tiene mucho mérito y habla muy bien de lo que es este equipo. Atrás quedó pensar que la Champions es para otros, que mantenerse en primera año tras año con nuestra filosofía limitante es un éxito y otras bobadas que se oían años atrás. Esta vez se puede pelear por ganar títulos, la plaza Champions es para nosotros porque somos mejores y la filosofía es una fortaleza porque nos une y nos hace únicos en el mundo, por el cómo y no por el qué o el cuánto, eso ya es éxito.
Los goles de Aduriz, que se merendó a los centrales granotas, pareció dejar el partido visto para sentencia si la segunda parte hubiera llevado los mismos derroteros que los primeros 45 minutos. Sin embargo, la ausencia de Mikel Rico (quién me lo iba a decir a mi...) se notó en ese otro fútbol que suele plantear Caparrós, y aunque Morán rindió a un alto nivel, no tiene esa experiencia del de Arrigorriaga ni su ritmo de partidos. Puede sorprender que la alternativa a Rico fuera Morán y no Beñat, y es que en los minutos que estuvo en el campo Beñat demostró de sobra por qué Valverde no le ve como una alternativa clara a estar en esa terna de 14-15 jugadores útiles.
El de Igorre protagonizó 4 acciones muy esclarecedoras. Ante un despeje de un contrario que te está metiendo en tu campo no puedes hacerte más pequeño y encogerte, gírate para protegerte pero no te amilanes; en un balón dividido en el que tiene ventaja espacial, es incapaz de meter el pie para llevarse el balón que se acaba llevando un rival; en un balón aéreo es capaz de encoger el cuello y regalar el balón que podía poner a disposición de un compañero cercano ante la presencia de un contrario; y el colmo es sacar una falta, que es su especialidad, de una forma horrible cruzando el área rival de lado a lado y bajando el balón con nieve.
Dicho esto, el equipo en la segunda parte renunció al balón porque se dedicó durante los primeros 20 minutos a quitárselo de encima muchas veces sin motivo y sin presión levantinista. ¿La consecuencia? El peligro que generaba el Levante y por consiguiente el gol en propia de San José. Aun así hay que admirar la capacidad de sufrimiento de un equipo que tenía una salida complicada y de la que se fue con 3 puntos en el bolsillo. La Champions está más cerca.
lunes, 31 de marzo de 2014
LA TEORÍA DEL PAÑAL
A principio de temporada se vivió con cierta ilusión la vuelta de Valverde porque dejó un buen recuerdo de su época anterior y desde entonces ha ido demostrando que sabe hacer equipos, se exigía que con los nuevos fichajes el equipo peleara al menos por estar en Europa la temporada que viene.
El equipo arrancó con más resultados que juego, se estaba gestando el fútbol que ahora disfrutamos, si bien es cierto que, como en cualquier aspecto de la vida, es mejorable y todos tenemos unas alineaciones que difieren de las que plantea el míster, otras sustituciones durante el encuentro y hasta otros momentos en los que llevar a cabo las mismas.
Todo el mundo, y cuando digo todo el mundo es absolutamente TODO el mundo, que ame al Athletic firmaba allá por agosto estar a falta de 7 jornadas peleando por entrar en Champions, ya no digo depender de uno mismo porque se recibe a Sevilla y Real Sociedad, rivales directos por la plaza, en San Mamés y a los que se les saca 6 puntos...
Ahora la moda por lo visto es dudar del equipo, cuando no ha dado motivos en ninguna fase del campeonato para ello. Quizá el juego no era el esperado al comienzo, cuando los resultados acompañaban. Quizá ahora no se ganan partidos y con tanta regularidad como antes, porque recordemos que en casi todos los ámbitos cualquier tiempo pasado se dice que fue mejor. O quizá es que la plantilla no es tan completa y ante 4 o 5 bajas que se han acumulado en una fase concreta no se confía en los recambios.
Pues bien, basta ya. Estoy harto de gente que se pone la tirita antes de hacerse la herida, de excesos de precaución, de dobles pañales no sea cosa que hasta el Valencia nos coja... Este equipo ha demostrado de sobra que compite, que es sólido y que aunque el juego no fluya siempre está ahí. Y lo dice alguien que aun llora la marcha de Marcelo Bielsa, porque Valverde ha demostrado que es un entrenador Athletic.
Los cenizos que se queden en casa y que cierren sus cuentas en las redes sociales. Aquí gusta mucho eso de "yo ya lo dije" o "¿lo ves?, ya lo decía yo...". Yo digo que no habrá problema para entrar en Champions porque confío en el equipo y porque ahora resulta muy complicado ganar tanto en casa como fuera, y recortar 6 puntos a un equipo tan sólido como el Athletic tiene mucha tela, ¿hay que seguir currando? Pues claro, solo faltaba, que nos lo regalaran, así no tendría mérito ni lo disfrutaríamos tanto.
El equipo arrancó con más resultados que juego, se estaba gestando el fútbol que ahora disfrutamos, si bien es cierto que, como en cualquier aspecto de la vida, es mejorable y todos tenemos unas alineaciones que difieren de las que plantea el míster, otras sustituciones durante el encuentro y hasta otros momentos en los que llevar a cabo las mismas.
Todo el mundo, y cuando digo todo el mundo es absolutamente TODO el mundo, que ame al Athletic firmaba allá por agosto estar a falta de 7 jornadas peleando por entrar en Champions, ya no digo depender de uno mismo porque se recibe a Sevilla y Real Sociedad, rivales directos por la plaza, en San Mamés y a los que se les saca 6 puntos...
Ahora la moda por lo visto es dudar del equipo, cuando no ha dado motivos en ninguna fase del campeonato para ello. Quizá el juego no era el esperado al comienzo, cuando los resultados acompañaban. Quizá ahora no se ganan partidos y con tanta regularidad como antes, porque recordemos que en casi todos los ámbitos cualquier tiempo pasado se dice que fue mejor. O quizá es que la plantilla no es tan completa y ante 4 o 5 bajas que se han acumulado en una fase concreta no se confía en los recambios.

Los cenizos que se queden en casa y que cierren sus cuentas en las redes sociales. Aquí gusta mucho eso de "yo ya lo dije" o "¿lo ves?, ya lo decía yo...". Yo digo que no habrá problema para entrar en Champions porque confío en el equipo y porque ahora resulta muy complicado ganar tanto en casa como fuera, y recortar 6 puntos a un equipo tan sólido como el Athletic tiene mucha tela, ¿hay que seguir currando? Pues claro, solo faltaba, que nos lo regalaran, así no tendría mérito ni lo disfrutaríamos tanto.
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