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lunes, 8 de diciembre de 2014

ATHLETIC, EL JUEGO LO ES TODO

Me reconozco bielsista, me costó encontrarle el punto al equipo de Valverde al inicio de la temporada pasada cuando se ganaba sin juego, posteriormente el equipo lo encontró y disfruté de ver los partidos del Athletic y no solo por ser amante rojiblanco si no también porque la propuesta me gustaba, dominio con balón, ritmo alto... señas de identidad.


32 partidos lleva jugados el Athletic en la temporada 2014-15 y todavía no se sabe qué once titular sería el que dijéramos todos que es el de garantías, el de las grandes citas o el de las citas comprometidas, ni once titular ni 12-13 jugadores que lo jueguen casi todo. No se sabe dónde juega De Marcos, de qué juega Beñat, si Muniain juega porque sí o porque no hay más, si el central titular es Etxeita o es San José o es Gurpegi, ni por qué de la noche a la mañana Aketxe o Unai López pasan de titulares a no convocados, o la última aparición de Iñaki Williams en el primer equipo con solo dos entrenamientos con sus compañeros.

Somos de los equipos que menos goles mete, y no es por falta de acierto, es que también somos el equipo que menos llega al área rival. No sé a qué queremos jugar, si preferimos dominar los espacios o dominar el balón, llegar por las bandas o a través de combinaciones interiores, si con asociaciones cortas desde atrás para progresar o bien conectar con la gente de arriba lo más rápido posible...

San José abre la lata un día, da los tres puntos otro y al siguiente desaparece de la alineación. De Marcos juega de lateral, luego de media punta, crea ocasiones y le vuelve a poner de lateral. Beñat ve pasar todos los balones por encima de su cabeza y cuando tiene que ser determinante con el balón parado no levanta el balón del suelo. Viguera con una mini racha goleadora, el día que falta Aduriz le aleja del área para dar entrada al goleador del filial, y cuando más necesita los goles el equipo porque pierde 0-1 con el colista le sustituye por un defenestrado Kike Sola. Aurtentxe aparece dos partidos, ofrece más en ataque que Balenziaga (que tampoco es muy difícil) y desaparecerá de nuevo hasta nueva necesidad. Kepa algún día deberá defender la portería y lo hará sin saber lo que es siquiera convivir con el grupo. La broma de Muniain por fuera empieza a ser pesada en un equipo con una falta de creatividad alarmante por dentro.

El problema no es depender de Aduriz en la faceta realizador, hasta cierto punto es normal depender de uno de los mejores delanteros de la Liga. El problema es que no tenemos ocasiones. No hay un mísero "uy" que llevarnos a la boca, esa ocasión "si las hubiéramos metido...". No hay nada. Un equipo plano, sin imaginación, errático. Ya no hay problemas de angustia clasificatoria, ya no hay un golpe de realidad por competir en la máxima categoría continental. No hay juego, como siempre, y ahora qué.

Con resultados parece que el juego importa poco porque ya se gana. Sin resultados parece que no es importante porque "lo que hay que hacer es ganar como sea". El JUEGO LO ES TODO. Sin resultados porque sabes que con juego tarde o temprano van a llegar. Y con resultados porque te mantienen en la ola buena.

jueves, 6 de noviembre de 2014

ATHLETIC, DESNORTADO NECESITA GPS

0-2 contra el Porto y eliminados faltando dos jornadas por disputar de la fase de grupos. Cambios en el once inicial para dar descanso, refrescar a la gente o bien por motivos obligados como el de Guillermo por Aduriz por lesión. La Champions League es mucho torneo para un equipo que depende en exceso de un delantero que pasa la treintena. Si alguna virtud tenía el equipo de Bielsa es que no dependía únicamente de un jugador, puesto que cada componente era capaz de anotar o al menos de estar en disposición de hacerlo, es decir, las ocasiones de gol y las llegadas al área eran la tónica habitual de los partidos.

Sin embargo, esta temporada la falta de ocasiones merma mucho al equipo, le resta confianza y por ende se la da al contrario que sabe que no va a sufrir el acoso al que nos tenía acostumbrados la pasada temporada este mismo conjunto (la ausencia de Herrera se nota, y mucho, pero todos confiamos, o confiábamos en la capacidad del resto para seguir ofreciendo un fútbol alegre y demoledor). Y es que estando Aduriz se puede jugar a que éste pelee todos los balones largos, los prolongue o los baje para jugarlos de cara o darse la vuelta; pero con Guillermo en punta es complicado llevar a cabo esa misma manera de llegar al área rival, puesto que siendo un jugador muy válido no es el juego de espaldas ni el juego aéreo ninguna de sus virtudes.


Nos encontramos, por tanto, en un momento en el que no sabemos a qué jugamos. Por todos es sabido que Beñat no está, ni se le espera tristemente, siendo cierto también que tampoco es un jugador que sepa jugar de espaldas y que por eso su posición tan adelantada pegada al delantero centro saca a relucir aun más si cabe su bajo estado de forma, pues es un jugador que desafortunadamente para él y para el equipo solo sabe jugar con el juego de cara y no tiene la movilidad que se necesita para acompañar en la elaboración a los extremos ni para romper al espacio siendo una alternativa en formato sorpresa. Rico está irreconocible, Susaeta desacertado, Ibai iniperante, Muniain aislado, Iraola superado, De Marcos alocado porque cada vez juega en un sitio distinto, Laporte fallón, e Iraizoz... ay... Iraizoz...

Y en esas estamos, dos victorias consecutivas en liga sin juego y sin goles y teniendo que visitar Mestalla este domingo, y con el único objetivo de entrar en Europa League para ver si cuando se nos encienda la bombilla podemos seguir peleando por algo bonito este año. Un baño auténtico de realidad por quizá pensar que no somos tanto como creíamos, o quizá es que no nos creemos que podemos ser alguien en esto del fútbol más allá del equipo con una filosofía única el mundo.

domingo, 5 de octubre de 2014

ATHLETIC, ENTRE EL BAÑO Y EL RIDÍCULO

Uno nunca sabe cuando acaba un partido tan desigual como el del Athletic en el Bernabéu qué es mérito del rival y qué parte es demérito tuyo.

Partamos de una premisa: los jugadores blancos son elegidos y tienen una calidad descomunal, y no me refiero solo a la calidad técnica, si no también a la física, llegan antes, llegan más rápido, saltan más alto... Quizá ahora vayamos  dando mucho más mérito a esos 3 años de dominio abrumador del Barcelona que sin ser un equipo físicamente superior, dominaba absolutamente todo lo que ocurría en el campo llegando a pasar por encima de equipos como un Madrid hecho de atletas.


Y por otro lado aparece este Athletic que suma 4 puntos de los 21 disputados y con la sensación de equipo superado y deprimido. Decía Paco Jémez que uno no solo elije cómo quiere ganar, si no cómo uno quiere perder, y hoy el Athletic ha elegido perder siendo pequeño, acomplejado, triste, cobarde, porque en donde casi cualquier equipo de primera es capaz de poner en apuros al conjunto de Ancelotti, el de Valverde ha sido una mera comparsa.

El Athletic está deprimido, y lo peor de todo es que no sabe qué le pasa. Resulta bochornoso ver como Beñat es incapaz de poner un centro que un compañero tenga la opción de rematar, y tenemos el gustoso honor de ser el primer equipo que no le crea ni una ocasión de córner al Madrid. Si no es por Iraizoz, que ha hecho 7 paradas de mucho mérito, la goleada hubiera sido de época. Un equipo que iba arriba a presionar pero sin la fe de hacer daño, sin posibilidad de robar el balón, lejos unos de otros, con miedo... o con dudas, que es peor.

Parón de dos semanas para recargar las pilas de la autoestima porque llegan semanas de dos partidos cada 3 días. Ya no sé si es tiempo de no alarmarse. La desazón de ver al equipo superado tanto contra el Madrid como contra el BATE y sin saber a qué se quiere jugar empieza a hacer mella.

jueves, 25 de septiembre de 2014

ATHLETIC, RICO Y BEÑAT, ESA ENCRUCIJADA, Y LAS BANDAS...

Nueva derrota de un Athletic más timorato de lo normal y que se plantó en Vallecas con la idea de jugar en campo contrario y buscar el balón a partir de las caídas, frente a un Rayo tan limitado como siempre y tan valiente como acostumbra, porque al equipo de Jémez se la trae al pairo si el campo mide 55 o 70 metros de ancho y 95 o 110 de largo, su fe en lo que hacen es inquebrantable y aunque se lleven varapalos como en Villarreal pues también se llevan "alegrones" como el de ayer.


Partiendo de una idea que todo entrenador consideraría lógica como es jugar en campo contrario llevando el balón hasta allí sin pasar por el medio debido a las dimensiones especialmente reducidas de Vallecas, Valverde cambió las posiciones de Beñat y Rico, siendo este último el encargado de disputar eso balones aéreos y de ser el responsable de llegar al área. Y ciertamente me gustó la idea, vi a Beñat más a gusto que de costumbre, viendo el fútbol de cara y trabajando a destajo como el que más. Sin embargo, ocurre que Rico sorprende cuando llega, y no cuando está en el área, y también pasa que el trabajo de Beñat, por muy voluntarioso que ayer estuviera, no llega a ser el trabajo de Rico.

No me disgustó el equipo en esa faceta, pero sí en las bandas, donde está el verdadero problema. Susaeta está irreconocible, Ibai no estaba y Muniain no es un jugador de banda. Por tanto, el único peligro llegó cuando De Marcos pisó la línea de fondo: asistencia a Aduriz en el gol y otro pase al mismo Aritz que remató a las manos de Toño. Y eso es lo poco que tiene el delantero centro para llevarse a la boca, porque los cambios en los exteriores son dos delanteros centro más como Viguera y Guillermo.

Tampoco nos alarmemos que en Bilbao somos muy de extremos (quién lo diría...), endiosamos a los que deciden quedarse y endemoniamos a los que eligen marcharse sin pararnos a pensar ni un segundo en el aspecto futbolístico, algo que tiene sus pros y sus contras, y por tanto no pensemos que este año las vamos a pasar como en época del bienio negro porque hay mejor plantilla y mejor fútbol. Que las últimas derrotas han sido por fallos individuales de bulto y que no hay que darles más importancia que esos 3 puntos en juego, quedan aún 99 por disputarse. Paciencia, calma y ánimos.

martes, 8 de abril de 2014

EL ATHLETIC, COMO UN TIRO A EUROPA

No se amedrentó el Athletic ayer en el Ciutat de València, al menos en la primera parte, donde llegó a abusar de un Levante quizás relajado, timorato o simplemente no sabía si hacía poniente o levante porque los jugadores de Valverde dieron una lección de fútbol completo, hasta psicológico, pues tras fallar un penalti (sí, otro más) el equipo siguió presa de la fe, la confianza y la ambición que caracteriza a este equipo desde hace dos temporadas y dominó sin descanso todas las facetas del juego habidas y por haber.

Afrontar el envite en una plaza en la que Madrid, Barcelona y Atlético han sufrido, con el Sevilla pisándote los talones y salir en la manera en la que se saltó al campo, tiene mucho mérito y habla muy bien de lo que es este equipo. Atrás quedó pensar que la Champions es para otros, que mantenerse en primera año tras año con nuestra filosofía limitante es un éxito y otras bobadas que se oían años atrás. Esta vez se puede pelear por ganar títulos, la plaza Champions es para nosotros porque somos mejores y la filosofía es una fortaleza porque nos une y nos hace únicos en el mundo, por el cómo y no por el qué o el cuánto, eso ya es éxito.


Los goles de Aduriz, que se merendó a los centrales granotas, pareció dejar el partido visto para sentencia si la segunda parte hubiera llevado los mismos derroteros que los primeros 45 minutos. Sin embargo, la ausencia de Mikel Rico (quién me lo iba a decir a mi...) se notó en ese otro fútbol que suele plantear Caparrós, y aunque Morán rindió a un alto nivel, no tiene esa experiencia del de Arrigorriaga ni su ritmo de partidos. Puede sorprender que la alternativa a Rico fuera Morán y no Beñat, y es que en los minutos que estuvo en el campo Beñat demostró de sobra por qué Valverde no le ve como una alternativa clara a estar en esa terna de 14-15 jugadores útiles.

El de Igorre protagonizó 4 acciones muy esclarecedoras. Ante un despeje de un contrario que te está metiendo en tu campo no puedes hacerte más pequeño y encogerte, gírate para protegerte pero no te amilanes; en un balón dividido en el que tiene ventaja espacial, es incapaz de meter el pie para llevarse el balón que se acaba llevando un rival; en un balón aéreo es capaz de encoger el cuello y regalar el balón que podía poner a disposición de un compañero cercano ante la presencia de un contrario; y el colmo es sacar una falta, que es su especialidad, de una forma horrible cruzando el área rival de lado a lado y bajando el balón con nieve.

Dicho esto, el equipo en la segunda parte renunció al balón porque se dedicó durante los primeros 20 minutos a quitárselo de encima muchas veces sin motivo y sin presión levantinista. ¿La consecuencia? El peligro que generaba el Levante y por consiguiente el gol en propia de San José. Aun así hay que admirar la capacidad de sufrimiento de un equipo que tenía una salida complicada y de la que se fue con 3 puntos en el bolsillo. La Champions está más cerca.