Cristiano hizo un hat-trick frente al Getafe, un triplete de los considerados perfectos: un gol con la izquierda, otro de cabeza y otro con la derecha y de penalti. Messi no marcó de forma perfecta, pero marcó cuatro goles en la visita de Osasuna al Camp Nou.
Consciente o inconscientemente se van picando el uno al otro y el otro al uno. Esta vez Messi vio el trío de Cristiano y subió su apuesta con un póker. Este miércoles, partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey, Real Madrid - Barcelona en el Santiago Bernabéu, enésima vez que se cruzan en los últimos 3 años con cierta hegemonía blaugrana, pues los blancos solo se han impuesto en la final de copa de 2011 y el pasado año en liga los de Mourinho se llevaron el título, lo demás han sido triunfos culés.
Vuelven a verse las caras el mejor futbolista del mundo (y de la historia) y un aspirante a mejor jugador del mundo. Dos jugadores distintos, tanto con los pies como en la cabeza. Uno es pura potencia, un caballo desbocado, fuerza, casta, orgullo, percutor, cañonero. Otro es clase, técnica, desborde, dribling, regate, velocidad, engaño, finta. Uno necesita estar casi enfadado para rendir, picado y así vive y disfruta el fútbol. Otro sonríe siempre, se divierte, goza, disfruta. Uno está abriéndose, cada vez asiste más y cada vez es más importante que él tire del carro, lo sabe y le gusta. Otro tira del carro casi sin querer, marca y asiste, es feliz él y hace feliz a sus compañeros.
Ambos son goleadores, cada uno en su estilo, cada uno en su club devora récords, la diferencia está en que Messi devora y destroza récords mundiales.
Sentémonos y disfrutemos, que cada cual lo haga con el que más le guste, yo me decanto por Leo. Cristiano provoca jugadas, embiste, ataca y dispara sin parar. Messi hace todo bien, siempre elige bien, deja fluir las jugadas, espera el momento, te arrebata el espacio, se anticipa, vive dos jugadas por delante, y todo lo hace a 1.000 por hora.
martes, 29 de enero de 2013
lunes, 28 de enero de 2013
EL ATHLETIC RUGIÓ COMO ANTES, COMO SIEMPRE
Por fin. El Athletic comandado por Marcelo Bielsa volvió a ser el equipo arrollador, devastador y contundente de meses atrás, muy muy atrás, demasiado, pero ya están aquí. Han vuelto y no se van a ir. Los rojiblancos confirmaron la mejoría vista en Sevilla frente al Betis, partido de victoria por merecimientos pero con empate final.
El 3-0 al Atlético de Madrid, segundo en la clasificación, fue una muestra de los que estos leones son capaces de hacer. Un ritmo muy alto de juego, mucha velocidad en los ataques, dominio del balón, juego continuo en campo contrario, presión, anticipación... y contundencia. Cierto es que Iraizoz paró dos a Emre y Raúl García con 0-0 y 1-0, respectivamente, pero también lo es el hecho de que si no es por Courtois el Atlético se va de Bilbao con 5 ó 6.
Resumen de Athletic (3-0) Atlético - HD
3 goles se marcaron y ninguno de fue de Aduriz, que a pesar de no anotar dio un recital de desmarques y de juego de espaldas, aguantando el balón, girando, cambios de orientación, el donostiarra tiene un manual muy amplio fuera del área y ayer lo sacó a relucir. Pero empecemos por la portería, en la que Gorka tuvo dos acciones en las que intervenir claras y las resolvió, tuvo algún que otro error en la toma de decisión pero sin sufrimiento alguno. En los laterales, Aurtenetxe, que bien la pudo liar en un pase atrás, y sobre todo Iraola llegaban al área colchonera con asiduidad y claridad. Los centrales estuvieron sensacionales al corte, en el juego aéreo y más aun y más clave en la anticipación, lo que posibilita que el Athletic pueda estar jugando siempre en campo contrario. En el medio San José fue ese jugador que tanto promete, sólido con y sin balón y fundamental en la estrategia, autor del primer gol; Herrera en su línea, cada balón que toca es oro puro y se sacrifica como ninguno (como todos) en labores defensivas. Arriba Muniain hacía de las suyas tanto en las inmediaciones del área visitante, como cayendo a banda y regateando o conduciendo hacia el centro y asociándose con Ander o De Marcos, parece que va recuperando SU nivel.
Mención especial merecen Susaeta y De Marcos, dos jugadores sacrificados y que pagan en exceso sus fallos de cara a puerta. Óscar dispuso de una ocasión más que clara nada mas empezar el partido de su disparo a 8 metros de la portería y con Courtois vendido se le fue incomprensiblemente arriba. Posteriormente remataría un centro de Aduriz en lo que fue el 3-0 definitivo. Al gol hay que sumarle lo de siempre, desmarques por todas partes, incisivo, persistente, batallador, sacrificado. Y Markel, internacional cuando quizá menos lo merecía, ayer marcó el gol de la sentencia, peor bien pudo hacerlo antes de no mediar Courtois sacando el balón de la línea con el pie. Cuando anotó se pudo ver lo que ha sufrido, no solo él, el equipo en general. La celebración fue de liberación total, hasta de no creérselo.
PUES CREÉROSLO CHAVALES, PORQUE SABÉIS Y PODÉIS.
El 3-0 al Atlético de Madrid, segundo en la clasificación, fue una muestra de los que estos leones son capaces de hacer. Un ritmo muy alto de juego, mucha velocidad en los ataques, dominio del balón, juego continuo en campo contrario, presión, anticipación... y contundencia. Cierto es que Iraizoz paró dos a Emre y Raúl García con 0-0 y 1-0, respectivamente, pero también lo es el hecho de que si no es por Courtois el Atlético se va de Bilbao con 5 ó 6.
Resumen de Athletic (3-0) Atlético - HD
3 goles se marcaron y ninguno de fue de Aduriz, que a pesar de no anotar dio un recital de desmarques y de juego de espaldas, aguantando el balón, girando, cambios de orientación, el donostiarra tiene un manual muy amplio fuera del área y ayer lo sacó a relucir. Pero empecemos por la portería, en la que Gorka tuvo dos acciones en las que intervenir claras y las resolvió, tuvo algún que otro error en la toma de decisión pero sin sufrimiento alguno. En los laterales, Aurtenetxe, que bien la pudo liar en un pase atrás, y sobre todo Iraola llegaban al área colchonera con asiduidad y claridad. Los centrales estuvieron sensacionales al corte, en el juego aéreo y más aun y más clave en la anticipación, lo que posibilita que el Athletic pueda estar jugando siempre en campo contrario. En el medio San José fue ese jugador que tanto promete, sólido con y sin balón y fundamental en la estrategia, autor del primer gol; Herrera en su línea, cada balón que toca es oro puro y se sacrifica como ninguno (como todos) en labores defensivas. Arriba Muniain hacía de las suyas tanto en las inmediaciones del área visitante, como cayendo a banda y regateando o conduciendo hacia el centro y asociándose con Ander o De Marcos, parece que va recuperando SU nivel.
Mención especial merecen Susaeta y De Marcos, dos jugadores sacrificados y que pagan en exceso sus fallos de cara a puerta. Óscar dispuso de una ocasión más que clara nada mas empezar el partido de su disparo a 8 metros de la portería y con Courtois vendido se le fue incomprensiblemente arriba. Posteriormente remataría un centro de Aduriz en lo que fue el 3-0 definitivo. Al gol hay que sumarle lo de siempre, desmarques por todas partes, incisivo, persistente, batallador, sacrificado. Y Markel, internacional cuando quizá menos lo merecía, ayer marcó el gol de la sentencia, peor bien pudo hacerlo antes de no mediar Courtois sacando el balón de la línea con el pie. Cuando anotó se pudo ver lo que ha sufrido, no solo él, el equipo en general. La celebración fue de liberación total, hasta de no creérselo.
PUES CREÉROSLO CHAVALES, PORQUE SABÉIS Y PODÉIS.
martes, 22 de enero de 2013
EL ATHLETIC VOLVIÓ A SER EL ATHLETIC, ¡OJO!
Como el caminante que descubre la buena senda, el Athletic se encontró a si mismo en Sevilla, en el empate a uno en el Benito Villamarín frente a un Betis que se codea con el Málaga para entrar en Champions.
Y con el más difícil todavía tan típico de los circos, pues a los 48 segundos de empezar el partido una salida absurda de Iraizoz al lateral del área permitió al Betis adelantarse al tranfsormar Rubén Castro el penalti que Gorka cometió sobre Salva Sevilla. El equipo de Pepe Mel se encontró un regalo y no quiso desaprovecharlo, pues a base centros al área en juego y en estrategia por parte de Beñat lograron crear incertidumbre en la zaga rojiblanca, aunque solo dispusieran de un remate de cabeza de Jorge Molina que se fue alto.
Y hasta aquí dio de sí el equipo local, hasta mediada la primera parte. Pues los de Bielsa empezaron a adueñarse del balón y comenzaron a crear peligro de la mano de un Muniain muy activo y valiente y un Herrera omnipresente que dejó a Aduriz solo mano con el portero, y el delantero, Zarra de la Liga con 12 goles, no perdonó poniendo el balón por encima de Adrián que nada pudo hacer. Era el minuto 41 y aun tuvo tiempo el Athletic de perdonar otras dos ocasiones claras, De Marcos aparecía en el área pequeña desde el lateral izquierdo para cruzar el balón en exceso e Iturraspe mandaba a las nubes un pase atrás de Aduriz, muy activo durante todo el partido, bajando a recibir, aguantando el balón de espaldas, cayendo a las bandas...
Tras el descanso, se sucedieron momentos de locura en el juego donde no existía un dominador claro, el balón llegaba a las inmediaciones de un área a otra con facilidad y rapidez, con un dominio por parte del Athletic. Tras la entrada de Aurtenetxe por Gurpegui amonestado y lesionado, De Marcos ocupaba el volante mixto y sus asociaciones con Herrera, Iturraspe, Susaeta y Muniain empezaron a recordar al Athletic que asombró a Europa la temporada pasada, un equipo profundo, amplio, vertiginoso, dominador, arrollador, hasta tal punto que dio la sensación de que se le quedó el partido corto, 90 minutos se antojaban escasos para gastar todas las fuerzas y las ganas, mientras el Betis solo llegaba al área de Iraizoz aprovechando pérdidas de balón, pero nunca con peligro.
Las ocasiones del Athletic llegaban siempre por las bandas, combinaciones entre Herrera, Susaeta, Iraola y De Marcos, la banda derecha más explotada que nunca, sacando mucho partido de los intercambios de posición y los espacios generados gracias a ellos. Pero cada remate se estrellaba en Adrián. La entrada de Ibai por un enrabietado Muniain dio frescura a un ataque que lo intentó hasta el final. Llorente tuvo que ver el partido desde la banda calentando desde el minuto 30 de la primera parte, y es que ayer no había ningún jugador en el campo que se desentonase por falta de resuello como para dar entrada al delantero que ya ha firmado con la Juventus.
Buen juego, un punto más que en la primera vuelta a estas alturas y la mochila cargada de optimismo y confianza por haber encontrado el camino perdido. La semana que viene recibimos en San Mamés al Atlético sin Falcao ni Gabi, una ocasión perfecta para dar un golpe en la mesa y gritar a la Liga: "OJO, EL ATHLETIC HA VUELTO".
Y con el más difícil todavía tan típico de los circos, pues a los 48 segundos de empezar el partido una salida absurda de Iraizoz al lateral del área permitió al Betis adelantarse al tranfsormar Rubén Castro el penalti que Gorka cometió sobre Salva Sevilla. El equipo de Pepe Mel se encontró un regalo y no quiso desaprovecharlo, pues a base centros al área en juego y en estrategia por parte de Beñat lograron crear incertidumbre en la zaga rojiblanca, aunque solo dispusieran de un remate de cabeza de Jorge Molina que se fue alto.
Y hasta aquí dio de sí el equipo local, hasta mediada la primera parte. Pues los de Bielsa empezaron a adueñarse del balón y comenzaron a crear peligro de la mano de un Muniain muy activo y valiente y un Herrera omnipresente que dejó a Aduriz solo mano con el portero, y el delantero, Zarra de la Liga con 12 goles, no perdonó poniendo el balón por encima de Adrián que nada pudo hacer. Era el minuto 41 y aun tuvo tiempo el Athletic de perdonar otras dos ocasiones claras, De Marcos aparecía en el área pequeña desde el lateral izquierdo para cruzar el balón en exceso e Iturraspe mandaba a las nubes un pase atrás de Aduriz, muy activo durante todo el partido, bajando a recibir, aguantando el balón de espaldas, cayendo a las bandas...
Tras el descanso, se sucedieron momentos de locura en el juego donde no existía un dominador claro, el balón llegaba a las inmediaciones de un área a otra con facilidad y rapidez, con un dominio por parte del Athletic. Tras la entrada de Aurtenetxe por Gurpegui amonestado y lesionado, De Marcos ocupaba el volante mixto y sus asociaciones con Herrera, Iturraspe, Susaeta y Muniain empezaron a recordar al Athletic que asombró a Europa la temporada pasada, un equipo profundo, amplio, vertiginoso, dominador, arrollador, hasta tal punto que dio la sensación de que se le quedó el partido corto, 90 minutos se antojaban escasos para gastar todas las fuerzas y las ganas, mientras el Betis solo llegaba al área de Iraizoz aprovechando pérdidas de balón, pero nunca con peligro.
Las ocasiones del Athletic llegaban siempre por las bandas, combinaciones entre Herrera, Susaeta, Iraola y De Marcos, la banda derecha más explotada que nunca, sacando mucho partido de los intercambios de posición y los espacios generados gracias a ellos. Pero cada remate se estrellaba en Adrián. La entrada de Ibai por un enrabietado Muniain dio frescura a un ataque que lo intentó hasta el final. Llorente tuvo que ver el partido desde la banda calentando desde el minuto 30 de la primera parte, y es que ayer no había ningún jugador en el campo que se desentonase por falta de resuello como para dar entrada al delantero que ya ha firmado con la Juventus.
Buen juego, un punto más que en la primera vuelta a estas alturas y la mochila cargada de optimismo y confianza por haber encontrado el camino perdido. La semana que viene recibimos en San Mamés al Atlético sin Falcao ni Gabi, una ocasión perfecta para dar un golpe en la mesa y gritar a la Liga: "OJO, EL ATHLETIC HA VUELTO".
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